Portas disse de Fraga o que Fraga disse de Franco

“Um grande homem, (…) o maior e mais representativo dos espanhóis do século XX e um dos maiores governantes que tivemos na nossa história”, disse Fraga, na hora da morte de Franco.

“Lamento profundamente a sua perda mas sei que morreu tal como viveu: homem de fé, político de convicções, estadista íntegro. (…) A Espanha contemporânea fica a dever-lhe muito”, disse Portas, na hora da morte de Fraga.

Este artigo foi publicado em cinco dias. Bookmark o permalink.

8 respostas a Portas disse de Fraga o que Fraga disse de Franco

  1. paulo diz:

    até o santiago carrilho disse dem do homem….isso não faz dele um facho

  2. Os meios informativos espanhóis são unânimes, que este, foi um grande homem. Da TVG então é um discorrer de horas e horas de programação sobre as qualidades humanas do facínora, até o funeral em directo vão passar…Meu caros, o ar é rarefeito por aqui. A morte deste homem em vez deixar respirar um pouco a democracia, ou o que resta dela, tem exactamente o efeito contrário: parece apertar-lhe almofada sobre o rosto, um pouco mais (…)

  3. anonimo diz:

    De um “españolito” (españolito que vienes al mundo te guarde dios, Antonio Machado):

    Ahora me llegan noticias de que cogiste un catarro el 1 de enero de 2012, y que por
    ello estás muriendo. Qué lástima que tu madre, María Iribarne, no te hubiera
    abortado, de ese modo no tendríamos que haber soportado a un sinvergüenza, a un
    canalla, a un cínico a carta cabal, a un chico bastardo de los Ybarra, a un sujeto
    sin principios éticos. No me alegro de que te mueras, es más, estoy algo triste,
    porque esperaba que te pudiéramos juzgar por delitos de lesa humanidad. Por tus
    crímenes cuando eras ministro de un gobierno presidido por el delincuente Francisco
    Franco allá entre los años 1961 y 1969. También cuando fuiste ministro de la
    gobernación con otro delincuente sin igual –el carnicerito de Málaga- como era Arias
    Navarro. Siendo ministro de este criminal en 1976 asesinaste a 5 trabajadores en
    Vitoria. Los cargos muchos, Julián Grimau en 1963, y Delgado y Granados en 1964,
    asesinados por lo que tú entendías como la Justicia, la Justicia fascista. Defensor
    de los podero
    sos, como lo era tu padre biológico, no se te fue la olla en seguir defendiendo esa
    posición, la guerra era sobrevivir siendo un bastardo. Y lo conseguiste.

    Cuando he visto que no presentabas a estas elecciones me alegré, porque yo –en mi
    ingenuidad- pensaba demandarte y denunciarte –ambas cosas, cabrón- por el daño
    inferido a las familias y a los españoles y por crímenes de lesa humanidad. Ahora
    sin amparo de un Tribunal Supremo que impidiera que te pudieran juzgar, porque ya no
    era preciso el suplicatorio. Así te mantuviste en los cargos públicos durante toda
    tu vida “democrática”, incluso como un dinosaurio en el Senado, todo para impedir
    que fueras juzgado. Sabías que te teníamos ganas, que acabarías como los asesinos
    argentinos y chilenos ante un tribunal para responder por tus crímenes. Tonto no
    fuiste nunca, eso lo sabía hasta el General Adocenado, otro pendejo como tú, y por
    eso te burreaba llamándote por el apellido de tu madre, nunca como Fraga, porque
    sabía que ese apellido no es más que el de un bastardo (así lo pensaba él, el
    generalísimo esdrújulo). Tonto no fuiste, y sabías que si permanecías con un cargo
    de releva
    ncia al final sería el Tribunal Supremo (plagado de fascistas) el que tendría que
    juzgarte, pero también sabías que los cobardes socialeros y tus amigos fascistas en
    el Congreso y en el Senado jamás concederían el suplicatorio. Bien te protegiste el
    culo, Iribarne.

    Ahora resulta que te mueres. No te podrán juzgar por tus crímenes, pues a un muerto
    no se le juzga. Sólo espero que hayas tenido una larga agonía, la misma que tuvo
    Julián Grimau y Puig Antich.

    Pensarás que formas parte de la historia de este Estado español, o como tú dirías de
    la Nación Española, pues te equivocas, nadie entre los jóvenes de 14 años te conoce,
    nadie sabe quien cojones eres, los jóvenes te ignoran, y yo haré mucho más para que
    tu nombre no figure en ningún sitio –y soy profesor de Historia- y cuando saliera
    por algún motivo diré quién has sido, lo que has hecho y los crímenes que has
    cometido al lado del general adocenado.

    Te mueres, pues ¡muérete!, la lástima fue que tu madre no hubiera abortado a un hijo
    de los Ybarra, pues eso era lo que tocaba en 1922, abortar cuando la criada de la
    casa quedaba preñada por el señorito. En tus memorias no dices nada de todo esto,
    será que te avergüenzas de tus orígenes o de no ser lo que por derecho tenias:
    Ybarra Iribarne.

    Te mueres sin ser juzgado, sin presentarte ante los hombres y las mujeres de la
    cuenca del Nalón, aquellas a las que cuando eran rapadas porque defendían a los
    hombres mineros en la huelga de 1962 calificaste de “piojosas”. Tú que defendías la
    dieta del aceite de ricino del Cabo Pérez, las palizas hasta la muerte en las
    cuencas mineras, el que se reía en aquella televisión en blanco y negro afirmando
    como ministro de información que en España el “estado de derecho se basa en los
    principios del Movimiento Nacional”. La guerra sin cuartel contra la democracia y
    contra los hombres y mujeres que dejaron su piel y su vida en el camino hacia la
    democracia fue a sangre y fuego. Morirás y te harán un entierro que saldrá como
    noticia en el Nodo actual, pues eso hay que decir, que a la postre el fascismo no ha
    sido vencido y tú, y tu entierro, es el mejor ejemplo.

    Manuel Fraga Iribarne, así inscrito en el Registro Civil, eres un ser abyecto. Que
    descanses de tanta maldad como has acumulado en tu alma y los dioses te den lo que
    te mereces. La historia te ignora. Si yo no lo hago es porque has hecho mucho daño a
    los míos, y eso no se perdona nunca. De ahí que te escriba esta carta, que seguro a
    estas horas ya no podrás leer.

    Atentamente, Manuel

    El profesor Manuel F. Trillo escribe a Manuel Fraga Iribarne, colaborador de la
    dictadura y fundador del PP.

  4. Carlos Carapeto diz:

    Não recebo a morte de um inimigo da minha classe como uma desgraça. E como é certo que não existe o reino dos céus nem tão pouco o temido inferno, este velhaco jamais pode prestar contas dos crimes que foi conivente.

    Elogiar Franco é colocar-se ao mesmo nível desse sanguinário.

    http://www.youtube.com/watch?v=OFZLwsA-Si8

  5. De diz:

    Para que não “passe”
    Esta “fotografia” está excelente.

Os comentários estão fechados.